1 9 carácter y la función de jeroglíficos (del griego hierós , “sagrado”, y glýpto , “yo grabo”). Según sus palabras, “mis dibujos con tema de sexo eran más bien jeroglíficos de las partes del ser que tocan o participan con la sexualidad. Nunca consideré que fueran eróticos” 21 . Todo esto se hizo particularmente evidente en las obras presentadas en París, en el año 1973 , en la galería Albert Loeb, ejecutadas a lápiz sobre papel preparado. Este tratamiento especial de las superficies con gesso 22 , acuarela, guache y sucesivos lijados, le permite generar ricas tex- turas abstractas sobre las que emergen las figuras. Por ejemplo, Retícula para los jeroglíficos ( 1972 ) presenta nueve ideogramas formados princi- palmente por dedos y bocas que configuran un dechado pictográfico. Tres formas primarias: 1 , 2 , 3 ( 1972 ) traza los resultados de someter a un proceso de hibridación y metamorfosis una serie de dedos, bocas, senos y pliegues; Crucigrama de nueve cabezas ( 1972 ), Historia en tres capítulos, seis temas por capítulo ( 1972 ) y Trazas de amor I y II ( 1973 ) se estructuran en torno a cuadrículas virtuales o reales, en las que se inscriben derivacio- nes y combinaciones de elementos anatómicos básicos (dedos/bocas/se- nos/penes), que operan como sugestivas narraciones visuales. Los órganos de los sentidos entran a menudo en relación con ór- ganos sexuales y cada uno de ellos encuentra significaciones en los otros, dentro de un clima ambiguo y sorpresivo de fría intimidad. Esta voluntad de constituir un sistema de códigos expresivos per- sonales se manifiesta de modo más evidente durante los primeros años de la década de los setenta, cuando recurre más decididamente a composiciones basadas en cuadrículas que recuerdan la estructura de los crucigramas, pasatiempo basado en descifrar y completar pala- bras. Dentro de este sistema de representación dibuja Cartas de amor ( 1971 - 1972 ), que a la manera de los palimpsestos se basa en la idea de un manuscrito borrado una y otra vez para escribir de nuevo sobre él. Crea también dibujos caligráficos e ideogramas, como se aprecia en Algunos sueños de Olga ( 1972 ), en los que tramas de dedos hacen homenaje al trabajo de su esposa como artista del tejido. Poema de amor disminuyendo ( 1973 ), Composición vertical ( 1973 ), Trazos de amor I y II ( 1973 ) y Un par de guantes I y II ( 1973 ), son dibujos en los que la presencia de dedos, cabezas de perfil y órganos sexuales, es recu- rrente y poderosa. En Reflejos de un monólogo I ( 1973 ) y Reflejos de un monólogo II ( 1973 ), dos cabezas de perfil resultan enfrentadas y, como el título lo sugiere, se hallan en un soliloquio sin escucharse, pues están muertas y carecen de orejas. En los bordes superior e inferior se encuentran las retículas con los jeroglíficos (pene/dedo, boca/dedo, pezón/dedo, pezón/boca), que parecen aludir justamente a un diálo- go de sordos sobre la vida y la muerte. Esta referencia simbólica ya se había tratado en la suite de tres dibujos titulada Epitafio: lápidas para un hombre ( 1972 ), en la que toda la imagen se estructura en torno a una Carta de amor Nº 3, 1971. 78 × 57 cm, papel preparado, gesso , lápiz y acuarela. JA011. Carta Nº 2 (Cartas de amor, segunda serie), 1972. 63 × 51 cm, papel preparado, gesso , lápiz, acrílico y acuarela. JA016.
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